Literatura
Poesía
noviembre 2025
Poesía normal
de luki
Los antipsicóticos
van de mi culo a mi cerebro.
Viscosos,
casi sólidos,
se enquistan
y me duele al sentarme durante semanas.
La enfermera me pega
como a un recién nacido que no llora
antes de pincharme.
Aplanamiento emocional,
anhedonia,
falta de concentración,
de memoria,
de motivación,
sentidos modo salvapantallas,
ideas vagas en la cama.
Eso no lo quitan.
Soy lo contrario a la poesía.
Por eso no puedo permitirme mucha coherencia ni cohesión,
ni grandes elegancias del lenguaje:
tengo la cabeza hecha mierda.
Pero sigo escribiendo.
El de blanco leía mis sonetos.
Las metáforas, alucinaciones.
Las aliteraciones, obsesiones.
El Yo, delirios de cristal completos.
Yo quería salir del blanco inquieto.
Quería salir a joder pulmones.
Salir a escuchar nuevas canciones.
Comer chocolate. Salir del gueto.
Aprendí a escribir con cuidado.
A fingir que no hay un universo
de versos bajo mi cuerpo sedado.
Que soy normal. Que ya estoy converso.
Y salí. Pero salí alelado.
Del blanco no me curé. Qué perverso.
luki nació en Uruguay. Luego se fue a Barcelona. Publicó un libro que le da mucha vergüenza. Fracasó en varios estudios, en varios trabajos. Se fue a okupar. Luego a caminar sin documentos. Luego al psiquiátrico. Actualmente busca trabajo, vive con sus padres, y ha publicado en algunos números de la revista Writer Avenue, y en el fanzine Justicia Poética impulsado por la poeta Paula Maseda.


