Comunidad
Creación crítica
julio 2026
La razón de los murales
por Alejandro Zapata Espinosa
¿Qué es bello para un cejijunto?
Gris y negro es la propuesta cromática, el tono que visibiliza la alcaldía en paredes, columnas y avenidas; y que se tramite con ventaja, no vaya a ser que se piense en un lugar que será ocupado en una de las curiosas y tibias fiestas anuales, minivacacioncitas de funcionarios: se les aplica lo dicho por el alcaldísimo de Bucaramanga: «Si se van a expresar, perfecto, pero que lo hagan dentro de la reglamentación que la Secretaría del Interior establece, bajo la normatividad que nos rige».
El mismo que sostenía que en La Escombrera no había víctimas del conflicto armado pero ahora, a raíz de la pesquisa, iniciada en diciembre, de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) y de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), se empezaron a encontrar restos óseos, tiene la prueba de que sí habían personas allí enterradas.
Y no era de esperarse en un mural solo a Margarita Restrepo, la madre de un desaparecido que colaboró pintando su rostro, mas también la de Uribe, cráneos sostienen su cuello, la podredumbre tapada de gris, el semblante que habrá que borrar una vez se le cuenten los muertos que carga encima. El silencio es selectivo: primero el expresidente, luego «Las cuchas tenían razón» y luego el mural completo (o con alias Heidy, el temible guerrillero que oreaba billetes de caletas, al cual se le opuso un concejal del Centro Demoníatico egresado de donde lo recordaron en un muro).
Las razones: afea, ensucia, genera odio y politiza el modelo urbanístico. Cabría trasladarles la afirmación del Amauta con respecto a la instrucción artística en el Perú de los veinte: «De la civilización occidental, esta clase ilustrada aprecia bastante el automóvil, el cemento, el asfalto, el ornamento [y las instituciones del orden], pero estima aún muy poco el arte». De que la politiza, ¿qué daño tiene en el caso de la verdad investigada? Y más ahora, aunque nunca ha menguado la atención por los hechos, solo que ellos mismos, negacionistas del conflicto, cuando lo enconaron o son herederos de sus matones, lo revitalizan con burlas, recuérdese a la «celebridad» con las botas en la Plaza Núñez, apariciones que avergüenzan, y por increíble que sea son méritos ante sus amiguitos de partido, la bazofia que adolece la patria, lo bajo de la oposición de mano firme.
Pero el gris es una invitación al renuevo, a mejorar la obra que taparon, a pulirle los errores y a sacar otra foto del mural ya no solo en el deprimido sino en Neiva, Barranquilla y otras ciudades. El espacio vuelve con la memoria, denuncia al paramilitar dirigiendo la Operación como un horizonte; y eso feo está acompañado de comparsas, de periodistas, y se le va a leer, se verán las personas que aparecen y su papel no solo en una obra, en un grafiti, sino en la historia que representan y en la acogida o desprecio que tienen al momento, cosa mayor que toparse un muro limpio, miel para el sentido estético del cabeza-alcaldía.
Delegarle a una administración hueca, museóloga a los trancazos, la validez de los muros, el criterio a regir las intervenciones, sería vaciar la ciudad, descargarla de propuestas desinteresadas y, esta vez sí, como en la campaña de los perdedores a la presidencia, instrumentalizar grafiteros («Abominados sean los histriones del pensamientos y los apaches de la pluma, que prostituyeron la singular virtud que pudo servirles para propia elevación y bien de almas hermanas»: Darío) que promulgan y difunden la apuesta oficial del arte urbano: la difusión de un alcalde.
Una taza de plata sin nada servido ¿a qué barriga llena? Mera exposición, objeto incomunicable, buena cara para el extranjero y su grupo de comprimidos en los actos de atiborramiento donde el arte es negocio y obviedad de la historia que le da relevancia; y con el divorcio de la historia, la utilidad, la ganancia buscándose, el grito más duro que atraiga los más de los viajeros. Arenga de Rodó en Ariel: «Ciudades regias, soberbias aglomeraciones de casas, son para el pensamiento un cauce más inadecuado que la absoluta soledad del desierto, cuando el pensamiento no es el señor que las domina».
Pero en vista de las luchas y de los lugares donde se vienen dando, repintar, tomarse el muro, no dejarlo blanquear por los administradores públicos o negociadores internacionales críticos de arte por coyuntura, es otra apuesta por la validez de la interpretación contrahegemónica, una imagen conquistada y defendida contra los embates de los galones opacos y los caraduras: una pelea y unas fuerzas que deciden legitimarse, no desde la mera obtención del poder, sino en la verdadero peso, en la continuidad de un discurso que duele a quienes ocultan, a los perpetradores u omisores de una historia reciente que logra, regida en el hecho americano, descrito por Lezama, de utilizar al enemigo como instrumento para su ataque, cobrar relevancia en estos abusos, a quienes aún buscan sus cuerpos cobardemente desaparecidos.
Así, la «expresión explícita y abierta de posturas frente a los sucesos, en búsqueda de su comprensión», descubre quiénes eliminan y quiénes exponen los hechos, zanjan la diferencia entre los de la palabra impuesta y la pensada, nutren el proceso adelantado en La Escombrera y que habrá de expandirse en otros lugares de Colombia, para que las fosas comunes, como lo sugirió el directo del programa mañanero: «¿Usted podría jugar-asegurar que esas personas encontradas en La Escombrera no fueron enterradas ahí por sus familiares?», no pasen por camposantos ni la Operación Orión como la caritativa funeraria que los dispuso a su acomodo.
El Pedregal, enero de 2025
Alejandro Zapata Espinosa (Itagüí, Colombia, 2002): licenciado en Literatura y Lengua Castellana (Tecnológico de Antioquia) y maestrando en Educación (Universidad Santiago de Cali). Miembro del Comité Editorial de Contacto Literario (Armenia, Colombia). Elegido mediante convocatoria de la revista Prometeo para participar en el 36.° Festival Internacional de Poesía de Medellín (FIPMed). Blog Archivo Cantera: <archivocantera.blogspot.com>. Correo: <3761229@gmail.com>.


