Quitar el dolor y no la vida
VOCES CONTRA EL SU1CID1O
CONVOCATORIA N 42
Te acostaré en la tierra soleada con una
dulcedumbre de madre para el hijo dormido,
y la tierra ha de hacerse suavidades de cuna
al recibir tu cuerpo de niño dolorido.
Gabriela Mistral
De las monstruosas formas de bombardear un continente, el nuestro se encuentra bajo la silenciosa potencia mortal de quien siente el desamparo. Con un incremento sostenido en la tasa de suicidio, observamos, como si la posibilidad fuese esa, la elevación a niveles históricos en niños, adolescentes, adultos jóvenes.
Y antes que defender la vida como un sustantivo común, entrecruzar las famosas tasas de varios porcentajes puede acercarnos una idea de qué es la vida aquella de la cual se escapa tras el suicidio: más de la mitad de nuestro continente vive en la indigencia, más de la mitad de nuestro continente no tiene las condiciones básicas elementales para subsistir. Ni trabajo, ni posibilidades de educación, ni asistencia en la salud de ningún tipo.
Seiscientos setenta y tres millones de seres humanos entregados a la deriva de planes económicos donde nuestra vida, y la vida de nuestros hijos, son una variable numérica en negativo. De las monstruosas formas de bombardear un continente, la batalla sobre nuestra salud mental se ha transformado en un campo minado de angustia, de desesperación, que ha comenzado a arrastrar el futuro más tierno que puede tener toda sociedad, su brote pequeño, su infancia posible.
¿Cómo enfrentar al fantasma que duerme en la cama de nuestros hijos sin nombrarlo? ¿Cómo ahuyentar la calamidad que acomoda la almohada de nuestros ancianos, sin ponerla en palabras? ¿Cómo continuar luchando contra el reflejo de nuestra impotencia? De esto queremos hablar en nuestra convocatoria, darle un espacio colectivo al lenguaje, a todas las formas de lenguajes, para colocar en un primer plano a nuestro dolor, a los responsables de nuestro dolor, y encontrar en la búsqueda las posibilidades que podamos construir como alternativas que nos coloquen, no ya como víctimas de él, sino como dignos enemigos de la muerte que somos.
FORMATO DE ENVÍO
Se reciben colaboraciones en los siguientes formatos: poesía, narraciones, relatos, análisis, reflexiones, reseñas, pintura, collage y fotografía.
Textos:
— Extensión máxima: 2 carillas
— Tipografía: Times New Roman o Calibri, tamaño 11
Imágenes (pintura, collage, fotografía):
— Enviar en alta resolución
— Incluir título de la obra y técnica utilizada
Cada colaboración debe acompañarse de:
— Nombre del autor/a
— Oficio o profesión
— Nacionalidad
— Perfil de redes sociales
IMPORTANTE: Enviar una colaboración para la convocatoria no asegura su publicación. Se seleccionarán un máximo de 20 colaboraciones para integrar el número.
PLAZO Y ENVÍO
Recepción de colaboraciones hasta el 09 de octubre de 2026.
Enviar a: colaboraciones@revistamaldeojo.cl
Asunto: Colaboración N°42
Si tienes dudas, escríbenos a: equiporevistamaldeojo@gmail.com


