Literatura
Poesía
agosto 2026
Poesía de Tiago Quingosta
Muro de grafeno
Hay que derribar ese muro
gigante, fino e impasible
muro de grafeno
esa pared casi translúcida
de colonialidad y dominación masculina
que nos fue exportada
desde el otro lado del mar
hacia el corazón florido de Abya Yala
cuyas flores lilas deambulan
y utilizan la delicada métrica
del susurro y no del «crack»
Sus jacarandas han llegado a Tenochtitlán
para recordar
que el baile de las performances
necesita a las matriarcas olvidadas
muxe, dos espíritus
a aquellos que ni siquiera saben
qué es el género
y mucho menos
construir muros de grafeno y crear láseres
Deconstrucción
Derrida, hay que deconstruir
ese muro inmenso
que separa nuestras almas
al fin y al cabo
todos somos
inmigrantes
en esta tierra
que a veces es árida
a veces es fría
a veces lluviosa
antes todo era igual
compartido
sí, había conflictos
¿dónde no los habría?
Hay que calzarse esas sandalias
quitar esas
defensas mecánicas predispuestas
que se han pegado
a nuestros pechos
egoístas
Prisión
Este gigante
delgado e impasible
muro de grafeno
es un diamante que ciega
bajo el sol abrasador
¿cómo cortar
esas ideas
alimentadas
durante siglos
en esta prisión
escuela
hospital?
leo poemas
pegados
en los cuadernos
en el hormigón armado
se recitan
pero el muro
aisla
el sonido
Alto el vuelo
El pequeño pájaro del sol vivía encerrado. Sin rastro de su madre. Se la vio entre una reja gigante y el cielo, lanzando a su hijo y dejando atrás un pañuelo a cuadros. Desde dentro de la jaula, veía la llave balanceándose en un bolsillo, esta le daría el mundo. El pajarito también creaba mundos, aunque no pudiera sentir los rayos del sol en el aire, ni pisar la sombra del astro rey proyectada en la tierra, ni siquiera sumergirse en su reflejo en el agua, aun así escribió un libro sobre las amapolas que florecen en verano.
Tiago Quingosta (Macapá, Amapá, Brasil) es escritor sudaca y autor de los libros Foz Florescente (2013), Aluvional (2022), Terra Caída (2024), Setentrional (2026) y del cortometraje poético Imersio (2017). En la actualidad ocupa la cátedra n.º 6 de la Academia Amapaense de Letras.


