Poemas de Hernán Contreras

Muestra poética de Hernán Contreras

 

De la plaquette Proyecciones (La Maceta Ediciones, 2018)

VII

Todo esto desde una ventana en tiempo presente
o en el recuerdo antes de dormir

-ya son bastantes noches en que solo veo tus ojos,
como si ya fuera mañana
despierto a cada rato con la luz-.

Una paloma se detiene en el borde de un balcón,
busca los restos de migas de quien cada mañana,
solo, toma el desayuno con la vista
en las filas de autos y micros de la avenida principal.

Se abre otra ventana,
riegan un par de plantas,
chorrean el agua que revienta
uno o dos balcones más abajo
y vuela la paloma

-No ha pasado nada interesante,
pero si no me distraigo con situaciones ajenas
me miro y te recuerdo,
en este punto
en que se comienza a evidenciar
la existencia de mis huesos-.

Cuelgan ropa, abren cortinas,
cierran cortinas, fuman un cigarro,
miran como yo, nada,
limpian un vidrio, espantan una paloma,
sacuden una alfombra.

El polvo desvirtúa la visión del panorama,
cada partícula degrada un color
cuando choca con el haz de luz
y el remolino de otro golpe galopante
le da movimiento a una escena que fácilmente
podríamos confundir con una fotografía.

Del poemario Trayecto hacia algunos días (Ediciones Filacteria, 2018)

La explosión de los aparatos electrónicos

Revientan los aparatos electrónicos,
la luz chorrea del balcón,
sale desde los televisores y de ampolletas
que incineran sus venas.

Chorrea la luz como sangre de entrañas rojas y azules,
se rompen los vidrios que cortan el aire denso.

Chorrea la luz y mancha lo que el sol no ilumina.

No nos fijaríamos entonces en las cumbres de los cerros,
en las azoteas de los edificios,
en las copas de los árboles,
y en las veredas de las avenidas.
Sino en espacios que seguimos reduciendo:
grietas en los muros,
el sostén de los balcones,
la entrada a un edificio,
la tierra bajo los árboles,
un estacionamiento subterráneo.
Tenemos luz de sobra,
si se nos pierde el sol
tenemos luz de sobra.
No debería pasar
que nos quedáramos
a oscuras.

Imágenes para el frío

No hay espacio en el trayecto para llorar las caídas,
despojadas por vejez cíclica ya no nos protegen de la luz,
no se ven tórtolas ni gorriones
y sin mirar, también pasamos de largo.

Los dedos ya son garfios y los pasos cada vez más tiritones,
cada músculo quiere separarse
y saltar al aire caliente de un motor
que pasa y envuelve los pies de quien mira vidrios polarizados.

El cielo es un algodón sucio que amenaza con caer
y cambiar el color del suelo;
veremos sangre en toda la calle.

La gente tiembla y con luz ajena rechazan la vergüenza,
hacen el amor para volver a la posición inicial del cuerpo.
El vidrio es una catarata congelada a punto de romperse,
y ahí, entre cabezas, vemos la ciudad empañada de frío.


HERNÁN CONTRERAS R.  (Santiago de Chile, 1990).  Miembro cofundador de Trizadura Ediciones. Encargado de portadas, redes y distribución en Viuda Negra Ediciones, y locutor en Radio PseudoFM. Organizador de la Feria del Libro del Barrio San Isidro. Durante el año 2017 fue seleccionado para integrar la antología poética Pánico y Locura en Santiago publicada por Editorial Santiago-Ander en 2018. Es autor de la plaquette Proyecciones (La Maceta Ediciones, 2018) y del poemario Trayecto hacia algunos días (Filacteria Ediciones, 2018), obra que obtuvo una mención honrosa en el concurso internacional de poesía “Rostros” 2018, convocado por el Grupo Rostros, Colombia.